Contratar para un ayuntamiento
El trámite de principio a fin.
El contrato menor de servicios es la vía habitual para contratar una función cuando el valor estimado del contrato es inferior a 15.000 €. No es un atajo: es una figura con límites, y el principal es que no se puede fraccionar una misma necesidad en varios contratos menores para no licitar.
No por lo que se factura en un pago, sino por el valor estimado de la prestación completa. Un ciclo de cinco funciones es una sola necesidad.
Partir un ciclo en cinco contratos menores para esquivar la licitación es fraccionamiento del objeto del contrato. Compromete al órgano que firma y aparece en cualquier fiscalización.
Cuando una compañía tiene la exclusividad de un espectáculo y no hay alternativa razonable, cabe el procedimiento negociado sin publicidad por exclusividad, del artículo 168.a.2 de la Ley de Contratos del Sector Público. Hay que justificarlo en el expediente, y la compañía debe poder acreditarlo.
Si el espectáculo está en el catálogo de un programa como Platea, la adhesión al circuito resuelve la contratación con sus propias reglas.
Los CPV habituales en artes escénicas son 92312000, 92312100, 92312110 y 92312240.
El trámite de principio a fin.
Después del contrato viene la factura.
La otra vía de contratación.
No, si responden a una misma necesidad programada: eso es fraccionar. Un ciclo se contrata como un ciclo, con la figura que corresponda a su valor estimado.
Son necesidades distintas, y cada una tiene su expediente. Lo que se vigila es partir artificialmente una misma prestación, no programar variado.
Lo que fije la casa: informe de necesidad, propuesta o presupuesto de la compañía, y su documentación de alta como proveedor. Al ser un contrato privado de servicios, el objeto se describe con la función, la fecha y las condiciones técnicas.
Contestamos a todo el mundo, programes desde un ayuntamiento o tengas compañía.